El alcohol es una droga "psicoactiva," o sea que altera las facultades mentales, como la heroína y los tranquilizantes. Puede alterar el estado de ánimo, originar cambios corporales y crear hábito. El alcohol es una droga "depresiva" porque deprime el sistema nervioso central. Por ello, el consumo exagerado de alcohol ocasiona reacciones lentas, dificulta el habla y a veces produce inconsciencia (perdida de conocimiento). El alcohol actúa sobre la pare del cerebro que controla las inhibiciones.
No es preciso que una persona sea alcohólica para experimentar problemas con el alcohol. Todos los años, muchos jóvenes pierden la vida en accidentes relacionados con el alcohol; por ejemplo, accidentes automovilísticos, mueren ahogados o por suicidios. Pueden ocurrir - y de hecho ocurren - muchos problemas de salud antes de que los bebedores alcancen el estado de adicción o uso crónico.
Según algunos estudios, más de un 25 por ciento de las admisiones en los hospitales están relacionadas con el uso del alcohol. Algunas de las enfermedades graves asociadas al consumo crónico de alcohol incluyen el alcoholismo y el cáncer de hígado, estómago, colon, laringe, esófago y pecho. El abuso de alcohol también puede ocasionar graves problemas físicos como:
Afecciones al cerebro, el páncreas y los riñones
Presión arterial, ataques cardíacos y derrames
Hepatitis alcohólica y cirrosis
Úlceras al estómago y el duodeno, colitis e irritación del colon
Impotencia e infecundidad;
Defectos de nacimiento y el síndrome alcohólico fetal, cuyos efectos incluyen atraso mental, bajo peso al nacer, y anormalidades en las extremidades;
Envejecimiento prematuro
Una cantidad de otros desórdenes, como una inducida inmunidad a las enfermedades, dificultad para dormir, dolores musculares y edema.
Fuente:: http://www.monografias.com/trabajos5/drogas/drogas.shtml#efect#ixzz2qaiThP2B
No hay comentarios:
Publicar un comentario